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Metformina 850 mg.
Acción terapéutica: Hipoglicemiante.
Presentación: Caja x 100 comp.
Uso bajo prescripción médica
COMPOSICIÓN
Metformina …….. 850 mg.
La insulina es una hormona que permite a los tejidos captar glucosa (azúcar) de la sangre para utilizarla como energía o almacenarla para su uso futuro. En los pacientes con diabetes tipo 2, no se produce suficiente insulina en el páncreas o el cuerpo no responde adecuadamente a la insulina que produce, lo que provoca un aumento de glucosa en sangre. La metformina mejora la sensibilidad del organismo a la insulina, lo que ayuda a restaurar la forma en que el cuerpo utiliza la glucosa. En pacientes diabéticos adultos con sobrepeso, el uso a largo plazo de metformina también ayuda a reducir el riesgo de complicaciones asociadas con la diabetes.
La metformina reduce la glucosa en plasma tanto postprandial como basal, actuando a través de tres mecanismos:
- Reduce la producción hepática de glucosa mediante la inhibición de la gluconeogénesis y la glucogenólisis.
- En el músculo, incrementa la sensibilidad a la insulina y mejora la captación periférica de glucosa, favoreciendo su utilización.
- Retrasa la absorción intestinal de glucosa.
La metformina no estimula la secreción de insulina, por lo que no provoca hipoglucemia.
Se utiliza para el tratamiento de la diabetes tipo 2 (no insulino-dependiente) cuando la dieta y el ejercicio físico por sí solos no son suficientes para conseguir niveles adecuados de azúcar en sangre en adultos, niños a partir de 10 años de edad y adolescentes.
Se puede administrar junto con o después de las comidas. Se debe continuar con una dieta que tenga una distribución regular de la ingesta de carbohidratos durante el día. Si tiene sobrepeso, debe seguir una dieta hipocalórica. La dosis inicial recomendada es una tableta de 850 mg, dos veces al día. Si es necesario, la dosis puede incrementarse gradualmente hasta alcanzar una dosis máxima de 3 tabletas al día.
Vía oral.
CONTRAINDICACIONES
Hipersensibilidad a la metformina.
Cetoacidosis diabética, pre-coma diabético.
Deshidratación severa.
Alcoholismo crónico.
Insuficiencia cardíaca. Insuficiencia hepática. Diabetes gestacional. Diabetes mellitus tipo I. Deficiencia de vitamina B12, hierro y ácido fólico. Embarazo y lactancia.
- Interrumpir el tratamiento y hospitalizar de inmediato ante signos inespecíficos como calambres musculares acompañados de trastornos digestivos, dolor abdominal y astenia grave, ya que podrían indicar una posible acidosis láctica.
- Antes de iniciar el tratamiento, es necesario determinar los niveles séricos de creatinina y, luego, realizar controles al menos una vez al año en pacientes con función renal normal, y de 2 a 4 veces al año en aquellos con valores cercanos al límite máximo permitido o en personas ancianas.
- Administración de contrastes yodados en estudios radiológicos: Suspender el fármaco antes del procedimiento e instaurar su administración 48 horas después, tras reevaluar la función renal.
- Cirugía electiva que requiere anestesia general: Suspender el tratamiento 48 horas antes y reintroducirlo 48 horas después de la cirugía.
- No recomendado en niños menores de 12 años.
Náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal, pérdida de apetito, alteraciones del gusto, disminución de la absorción, incluyendo la vitamina B12.